Estados Unidos intercepta solo el 3% de armas para cárteles mexicanos
Estados Unidos intercepta apenas el 3% de las armas que tienen como destino los cárteles en México. El resto cruza la frontera sin ser detectado, alimentando una crisis de violencia que tiene un costo humano directo y medible. De los 19 mil 986 homicidios registrados en México durante 2025, el 75% —casi 15 mil personas— murieron por arma de fuego. Según estimaciones del gobierno mexicano, 7 de cada 10 armas ilegales en territorio nacional provienen de Estados Unidos.
Operativos estadounidenses y la realidad del problema
Frente a ese panorama, el gobierno de Donald Trump presume sus resultados contra el tráfico de armas. Desde enero de 2025, operativos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) derivaron en la incautación de 36 mil 277 armas de fuego y más de 2.3 millones de municiones vinculadas a actividades ilícitas y grupos criminales. De ese total, 4 mil 359 armas y 648 mil 975 municiones estaban destinadas directamente a organizaciones criminales en México. Sin embargo, un nuevo estudio académico advierte que esas cifras representan apenas la superficie del problema.
Recomendaciones del estudio de Georgetown
La investigación, publicada en mayo por Claire Castrejon y Abigail Tank para el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown en colaboración con la iniciativa Stop US Arms to Mexico de Global Exchange, analizó datos de rastreo de armas de la ATF correspondientes al periodo 2015-2024. La conclusión es clara: las medidas con mayor potencial para frenar el tráfico de armas hacia México siguen sin aplicarse. El estudio hace cuatro recomendaciones centrales: verificación obligatoria de antecedentes en todas las ventas de armas, más inspecciones en cruces hacia el sur, devolver al Departamento de Estado la supervisión de exportaciones de armas pequeñas, y derogar las Enmiendas Tiahrt que impiden al FBI y la ATF conservar y compartir registros de compra.
Estados origen y consecuencias concretas
Arizona se ha consolidado como el principal punto de origen de armas traficadas hacia México. En 2024, el 62% de las armas recuperadas en México y rastreadas hasta una compra reciente en Estados Unidos fueron vendidas en ese estado. En conjunto, Texas y Arizona son origen del 83.6% de las armas recuperadas en México y rastreadas a Estados Unidos entre 2015 y 2024. Entre el armamento detectado destacan los rifles calibre .50, altamente codiciados por los cárteles por su capacidad de perforar blindaje. El propio gobierno de Estados Unidos reconoció en su Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 que el flujo de armas hacia México es un factor clave en la violencia de los cárteles. Sin embargo, el reconocimiento no se ha traducido en las reformas estructurales que los expertos señalan como necesarias. El debate, mientras tanto, tiene consecuencias concretas en México: la Sedena y la Guardia Nacional decomisaron durante 2025 el cuádruple de armas que la ATF interceptó en ese mismo periodo.
